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¿Cómo evitar que tus emails acaben en spam?

Todos los días se reciben muchos correos electrónicos, de los que algunos acaban en la bandeja de spam. Generalmente los emails que son considerados spam es porque verdaderamente se trata de correo no deseado, pero también es habitual que un email que estabas esperando acabe en la carpeta de spam.

Si quieres evitar que tus correos acaben en las bandejas de spam de tus destinatarios, puedes seguir estas recomendaciones:

1. Presta atención al asunto

Los filtros antispam están configurados para ser capaces de marcar como correo no deseado los emails que contienen una serie de palabras clave. Así, si escribes el asunto en letras mayúsculas o utilizas determinadas palabras tradicionalmente usadas para spam, como gratis, tus correos nunca llegarán a la bandeja de entrada de quien debería recibirlo.

2. No descuides el contenido del email

Al igual que ocurre con el asunto es recomendable evitar determinados caracteres y palabras en el cuerpo del correo. Evita un uso excesivo de exclamaciones, las referencias a productos o servicios gratuitos, una personalización excesiva del mensaje, expresiones para generar confianza o inducir a la compra.

3. Evita los acortadores de enlaces

En ocasiones es posible que las URLs que compartas sean demasiado largas y que estés pensando en utilizar un acortador para obtener un link más corto. Ten en cuenta que esta es una técnica habitual en los ataques de phishing, o suplantación de identidad, para que el usuario no sospeche que la web a la que está a punto de acceder no es legítima. Por ello, y por la seguridad del destinatario, los filtros antispam marcan como correo no deseado los mails que contienen enlaces acortados. 

4. Utiliza solo las imágenes necesarias

El uso de imágenes en los correos es una forma habitual de aligerar la lectura y de dar un toque personal a los envíos, pero también es un procedimiento frecuente para ocultar información. 

Nuestra recomendación es que utilices elementos gráficos solo cuando sea necesario y para aportar información adicional al texto, si lo que vas a decir con una imagen ya lo estás diciendo en el cuerpo del mensaje, puedes prescindir de las imágenes.

5. Ten en cuenta los límites de envíos

Por defecto nuestro sistema establece unas limitaciones al envío de correo, lo que evita que la IP acabe en listas negras en caso de que un equipo resulte infectado o se roben las credenciales de una cuenta.

Utilizar la IP del servidor para envíos masivos puede provocar que sea añadida en listas negras, perjudicando al servicio de correo. En el caso de los planes compartidos, las malas prácticas de unos acaban afectando a la totalidad de usuarios del servidor compartido. Por ello, es recomendable utilizar servicios específicos para email marketing, como Mailchimp o Mailrelay.
 
6. Actualiza la lista de contactos

Tanto si recurres a algún servicio de email marketing como para los envíos que realices desde tu propio servidor, es importante mantener la lista de contactos actualizada. Enviar correos a direcciones que no existen o que ya han manifestado en anteriores ocasiones no querer recibir tus emails aumenta las probabilidades de acabar en la bandeja de spam.

Si dudas sobre la existencia de alguna cuenta de correo, por si estuviera mal escrita, dispones de servicios como Verify Email para comprobarlo. Una vez tengas la seguridad de que la cuenta existe, trata de fomentar la respuesta evitando las direcciones noreply. De esta forma, además de mantener tu lista actualizada, aumentan las posibilidades de que tus emails vayan a la lista blanca.

7. Cumple con la normativa

Recuerda que con el nuevo RGPD es obligatorio tanto el consentimiento del usuario para recibir envíos comerciales, como ofrecerle la posibilidad de darse de baja de tu newsletter. Poniendo a disposición del usuario un formulario, o cualquier otra forma, que permita dejar de recibir tus envíos.

8. Protocolos y registros para verificar el remitente

Los servidores de correo disponen de diferentes protocolos y tipos de registros que permiten verificar la identidad del remitente.

  • DKIM. Permite firmar el mensaje de forma criptográfica para indicar que se trata de un email legítimo que no ha sido alterado en el envío.
  • SPF. Indica los servidores que están autorizados para enviar emails y los que no.
  • DMARC. Complemento a los dos anteriores para mejorar la protección contra el spam y el phishing.

Además de estos protocolos es posible recurrir a los registros de DNS para, de forma inversa, traducir la IP del servidor de correo a nombre de dominio.

También puedes consultar la cabecera del correo para obtener más información sobre quien envía el mensaje.

9. Utiliza contraseñas seguras y cámbialas con regularidad   

La filtración de cuentas de correo y claves de acceso es más frecuente de lo que parece. Para evitar esta situación es recomendable utilizar contraseñas robustas de al menos 16 caracteres alfanuméricos y símbolos y cambiarlas con frecuencia. Así, en caso de filtración las claves de acceso ya no serán útiles y, por tanto, no se podrá utilizar tu cuenta de correo para enviar spam.

10. Recurre a herramientas de email marketing

Utilizar herramientas especializadas en envíos masivos evita que la IP de origen acabe en listas negras y que los siguientes envíos sean marcados como spam. Además, este tipo de herramientas te permiten obtener estadísticas de los envíos: a quien se ha enviado, si lo ha abierto o no, los enlaces en los que haga click... que a través del servidor de correo no es posible obtener. Un servidor de correo únicamente puede mostrar si el email se envió o no y cuándo a una dirección determinada.

Con este tipo de herramientas se asegura que los envíos lleguen a la bandeja de entrada del destinatario sin que la IP del servidor sea marcada como spam.

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