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Amazon consigue el control de los dominios .amazon

Publicado enDominios en febrero 26, 2020 10:00 am

Si cada vez hay más sitios web en internet, también hay un mayor número de dominios. Como hemos comentado en alguna otra ocasión, la aparición de más y más proyectos web está provocando el agotamiento de las extensiones de dominio más utilizadas, como los .com o el territorial .es. Por ello, cada cierto tiempo van lanzándose nuevas extensiones de dominio. Extensiones que agrupan webs del mismo ámbito o temática, incluso algunas empresas tienen sus propias extensiones de dominio. Los últimos en obtener el beneplácito de la ICANN han sido los dominios.amazon.

Los dominios .amazon

Amazon, el comercio electrónico más grande del mundo, no es la primera empresa en contar con su propia extensión de dominio; ya que otras como Google ya cuentan con su propia extensión. Además, otras empresas como McDonald’s también solicitaron su propio dominio, aunque finalmente optaron por abandonar sus extensiones de marca.

En la gran mayoría de los casos, al tratarse de marcas registradas, no suele haber problemas para que se admita la solicitud; al ser propietario de la marca se suele obtener de forma casi directa la extensión del dominio. Pero, en el caso de los dominios .amazon ha sido diferente. La razón no es otra que la traducción al inglés del río Amazonas.

La compañía de Jeff Bezos recibió el nombre del río más largo del mundo porque la intención del estadounidense era crear la librería online más grande de internet. Desde entonces el negocio no hizo más que crecer y desde 2012 se han topado con la negativa de la OTCA a la hora de obtener su propia extensión de dominio. Después de batallar durante siete años con diferentes países sudamericanos, la compañía ha conseguido hacerse con la exclusividad de los dominios .amazon.

Polémica extensión de dominio

La Organización del Tratado de Cooperación Amazónica (OTCA), se creó en 1995 para promover acciones que favorecieran el desarrollo armónico de la Cuenca Amazónica. Una organización que, desde que se enteró de que el gigante ecommerce había solicitado la asignación de los dominios .amazon, intentó obtener el derecho a gestionar los dominios .amazon al considerar que hacen referencia al río Amazonas. El mismo río que sirvió de inspiración a Bezos a la hora de ponerle nombre a su ecommerce.

Para acabar con la polémica, Amazon trató de llegar a un acuerdo con los países de la Amazonia prometiéndoles libros electrónicos y espacio de almacenamiento en la plataforma en la nube de Amazon. Una propuesta que la OTCA no aceptó.

Las normas de la ICANN establecen que una empresa o particular no puede quedarse con el dominio de un país; de ahí que la adjudicación de los dominios geográficos requiera de la aprobación de las autoridades locales. En este caso, no se considera que Amazon pueda ser un término geográfico al no ser la denominación original, sino una traducción al inglés de la Amazonia o el río Amazonas.

Durante un año la ICANN trató de mediar entre la empresa de Bezos y la OTCA sin éxito. En un último intento la Corporación de Internet para la Asignación de Nombres y Números redactó una propuesta en la que Amazon se comprometiera a respetar el legado de los países amazónicos; pero la OTCA volvió a rechazarla.

El alcance de los dominios .amazon

Más allá del uso de los dominios .amazon como una forma de vincular los servicios del titán del comercio electrónico, lo que más preocupa a la OTCA es qué dominios podrían llegar a registrarse. Así, con la exclusividad del dominio en manos de Amazon sitios web como hoteles.amazon, turismo.amazon o viajes.amazon podrían hacer creer a un usuario que cuentan con la autorización de la región amazónica. De ahí la preocupación de los países por el uso que una empresa privada podría hacer de su patrimonio cultural.

Puesto que ambas partes no han alcanzado un acuerdo, ni siquiera con la intermediación de la ICANN, esta ha tomado su propia decisión. En este caso la resolución ha sido admitir la solicitud de extensión de dominio del gigante tecnológico. Pero, antes del veredicto, la propia Amazon se comprometió a compartir parte del dominio con los países de la OTCA para mejorar la visibilidad de esta región sin fines comerciales. De esta forma, se garantiza la protección de los intereses culturales, naturales y simbólicos de la OTCA.

Si bien esto puede no contentar a todas las partes, es la mejor aproximación a lo que cada uno defendía. Por un lado Amazon, que quiere utilizar su extensión de dominio para la promoción de sus productos, por ejemplo Kindle.amazon; y por el otro la preservación del patrimonio de la Amazonia al comprometerse el e-commerce a no utilizar variaciones de los dominios .amazon que pudieran causar confusión o afectar a los intereses culturales de esta región.

Aunque internet ya es demasiado mayor como para ser considerado una nueva tecnología, aún falta por delimitar muchas cosas que en el mundo analógico llevan años reguladas. Y como prueba de ello, tenemos la polémica de los dominios .amazon.